SIEMPRE REAL BETIS BALOMPIE

Aquí tenemos a los 250 seguidores incondicionales del Real Betis Balompie, que viajaron con el equipo hasta Gijón donde pudieron disfrutar de un encuentro apasionante contra el Sporting de Gijón. Gran ambiente en la grada y sin ningún altercado reseñable.

SUPPORTERS REAL BETIS BALOMPIE

Los incansables ultras del Real Betis Balompie siempre animando y haciendo disfrutar a todo el público con sus cánticos y sus vistosos e increibles pancartas.

MAS QUE UN CLUB

Aficionados béticos presentes en el partido benéfico de la 'Champions for África'. Colaborando por una buena causa y apoyando como siempre a su equipo.

LLENO EN EL BENITO VILLAMARÍN

Increible entrada en el Estadio Benito Villamarín ante el partido contra el FC Barcelona. Fueron 90 minutos de pasión y nervios en los que finalmente el Real Betis pudo sacar un empate contra el conjunto blaugrana, aunque se mereció algo más.

CESIÓN DE ASIENTO EN EL DERBI

El Real Betis Balompié activará la Cesión de asiento para animar a que el estadio se llene ante un partido tan importante como es el Betis - Sevilla. Rogamos la asistencia de todos los aficionados para animar al equipo y sacar una victoria.

miércoles, 1 de febrero de 2017

La evolución de Pezzella: “Germán sólo necesitaba tiempo”


La evolución de Germán Pezzella está siendo una de las grandes noticias del Betis de esta temporada. El argentino se ha convertido en un puntal de la defensa. Recibida la confianza de Gustavo Poyet, primero, y de Víctor Sánchez, después, el ex de River, es el segundo futbolista bético que más minutos ha disputado esta temporada, sólo superado por Antonio Adán. Los verdiblancos desembolsaron 2,5 millones por el 50 por ciento del pase de Pezzella en el verano de 2015, mientra que el 30 lo tiene el club argentino y el 20, su familia. Precisamente, entre los suyos está una de las personas que mejor conoce y más cosas ha compartido con Germán. Se trata de su hermano mayor Bruno, también futbolista y que tiene las claves del crecimiento del defensa heliopolitano.

Desde Agrigento, en Sicilia, Bruno Pezzella atiende a ABC de Sevilla en un momento muy delicado para su club, el Akragas, de la Lega Pro, la Segunda B italiana. Problemas con la propiedad han provocado una desbandada de jugadores y está en riesgo la permanencia. Bruno, mediocentro, quiere terminar la temporada y luchar por la salvación. Es el cuarto país en el que juega tras pasar por clubes de Argentina, Chile y Uruguay. Mientras supera esa situación no se ha perdido ningún partido del Betis. «No me sorprende para nada la evolución de Germán. Es lo que me esperaba. Ya ha pasado el periodo de adaptación que todos necesitamos, y me pasa a mí aquí en Italia. Es un fútbol distinto el europeo al de Argentina, en el orden, la táctica, que se verticaliza muy rápido. En las vacaciones de Navidad estuve en Sevilla y vi un entrenamiento del Betis y trabajan muy bien. Germán está muy contento con el club, con la ciudad, tienen buen grupo. Lo que necesitaba era tiempo. Sé lo que puede dar y es mucho», afirma el hermano mayor, 28 años, del central, 25.

Desde pequeños disputaban la pelota en Bahía Blanca soñando con un futuro que para el bético se ha hecho realidad. «Se veía de chico su potencial pero era difícil de imaginar que iba a llegar tan lejos. Es increíble todo lo que está pasando. Cuando llegó a River ya era un sueño pero a veces uno se para, lo ve y piensa, ¡qué locura!», afirma con pasión fraternal antes de analizar la clave: «Le han dado más confianza y lo ha aprovechado. Pero no sólo le pasa a él, sino a todo el equipo. Contra el Barcelona, por ejemplo, les salió todo perfecto. El equipo sabía lo que hacía. Germán siempre ha tenido mucha confianza en sí mismo. No importa que no juegue 20 partidos que luego va a rendir igual. Ahora ha tenido la confianza de dos entrenadores y eso se nota. Él siempre ha sido un líder y se ve en el campo. Yo creo que no tiene techo. Aún va a dar más pero no se conforma, se analiza constantemente, ve sus partidos por televisión buscando los defectos y es muy serio en su trabajo».

Al vivir en Italia, el contacto directo entre los hermanos es más frecuente, más allá del Whatsapp. «Nos vemos todo lo que podemos. ¿Si le doy consejos? Me escucha todavía pero él siempre ha sido muy maduro. Irse a los quince años a River le ayudó. Es una persona tranquila. Si no, sería imposible que lograra lo que alcanzó. A veces disfrutamos nosotros más que él. El otro día ante el Barcelona tendría que verme en mi apartamento en Italia gritando como un loco en los minutos finales. Soy el único que habla español en este edificio y estarían pensando que había perdido la cabeza al mediodía de un domingo. El Betis mereció ganar».

Y, por último, espera el mejor futuro para su hermano, consolidado ya en el Betis: «Recibió críticas, lo sé, pero él está centrado en su trabajo, no le altera eso. Viene habituado de River, donde si un día juegas bien eres el mejor central de América y si lo haces regular no vales para nada. Él tiene equilibrio. Sabe convivir con las críticas, aunque sean injustas. Yo creo que seguirá creciendo y puede llegar a la selección. En las inferiores siempre estuvo de capitán desde los quince años. Con paciencia y si sigue así, llegará. En el Betis le veo muy feliz y me habla enloquecido de lo que vive allí, en un club profesional, con el campo siempre lleno y en una ciudad preciosa».

El Betis intentó la cesión con opción de compra de Carlos Castro, del Sporting



El último día de mercado tuvo cierto movimiento para el Betis, que concretó la cesión hasta el final de la temporada de Roman Zozulia al Rayo Vallecano mientras que intentó para suplir al ucraniano el préstamo con opción de compra de Carlos Castro, algo que no pudo acordar con el Sporting. La salida de Zozulia generó incertidumbre debido a que los ultras del Rayo, cuando el acuerdo estaba cerrado y sólo a falta del intercambio de los documentos firmados, presionaron a su directiva para que no contratara al delantero debido a la confusión producida en verano sobre su ideología. Sin embargo, el acuerdo se cerró finalmente a cinco minutos de la medianoche y Zozulia será rayista hasta junio con el objetivo de que se adapte a España, tenga más minutos y pueda recuperar su valor al tener contrato con los verdiblancos hasta junio de 2019. El Rayo, tras el acuerdo, publicó una carta del propio Zozulia en la que aclaraba que no tenía vinculaciones con grupos neonazis ni paramilitares.

Mientras el Betis negociaba con el Rayo la salida de Zozulia lo hacía a su vez con el Sporting para incorporar a Carlos Castro, delantero de 21 años. Los verdiblancos propusieron al club asturiano la cesión con opción de compra por una cantidad que rondaba el millón de euros a ejecutar el próximo verano, dado que Castro finaliza contrato con el club asturiano en junio de 2018. Esta posibilidad encajaba en los planes verdiblancos al ser un futbolista joven, con proyección y que podía probar durante estos meses antes de ejecutar o no su adquisición. Sin embargo, el Sporting se negó en redondo a su salida por lo que la operación no llegó a concretarse y en el Betis decidieron dejar la plantilla con 24 jugadores del primer equipo más el canterano José Carlos para los 18 partidos ligueros que restan.

Al no contar ya Zozulia para Víctor después de sus últimas intervenciones, su baja no es relevante para el cuerpo técnico aunque el club quería aprovechar su ficha para incorporar a un joven que fuera probando en verdiblanco. Eso sí, en la entidad heliopolitana podrían activar la opción de Narváez, jugador colombiano del filial que está tramitando su pasaporte comunitario y que podría entonces jugar en el primer equipo bético, presumiblemente a partir de febrero. De esta manera, el Betis cierra el mercado de invierno con las incorporaciones de Rubén Pardo y Tosca y con las salidas de Musonda (regreso al Chelsea) y las cesiones de Fabián (Elche) y Zozulia (Rayo).

Los verdiblancos bajan al suelo al todopoderoso Barcelona

El Barcelona se dejó otro pedacito de Liga en el Benito Villamarín. Llegó tarde a Sevilla y cuando quiso desperezarse ya había sonado el despertador. El tropiezo estaba servido. Suárez rescató un punto en el minuto 90 neutralizando el gol de Alegría pero los azulgrana no pudieron evitar un tropiezo acompañado de polémica que les aleja nuevamente de la Liga.

"Esto hace tres semanas era un velatorio", decía Luis Enrique. Pues bien, el Betis encendió de nuevo las velas y aparecieron los viejos fantasmas. Los fallos en la salida de balón se aparecieron en defensa, los errores arbitrales levitaron sobre el terreno de juego y el Barça volvió a ver como el miedo a perder la Liga se le metía en el cuerpo. Sólo el pánico a un nuevo error sirvió a los de Luis Enrique para hacer frente al espectro de la derrota. Y en esas apareció Luis Suárez, que en lugar de escudo llevaba el logotipo de los 'Cazafantasmas' bordado en el pecho, para suavizar el mal trago que el Barcelona pasó hoy en Sevilla.
Debió trasnochar el equipo de Luis Enrique, que no madrugó para acudir al Benito Villamarín. No estuvo Rakitic, que ni distribuyó ni recuperó, y tampoco se asomó por Sevilla la MSN hasta el tramo final. Pasó como alma en pena mientras el Betis acumulaba méritos para dar la campanada. Todo en ello en torno a un Ceballos sublime, que tomó el control del partido y ya no soltó los mandos hasta el final.

Un día más, la presióna adelantada del rival se convirtió en un suplicio para los azulgrana. Es la receta mágica, la fórmula de la Coca Cola que deja el efervescente juego del Barça en un fútbol insípido y sin trascendencia alguna. Así fue durante 75 minutos. Así fue hasta que el Betis le dio Alegría al partido y lo transformó en una preciosa locura. A ella se invitó, un día más, una amarga polémica.

Esta vez le salió cruz al Barça. En una entrada por banda derecha, Hernández Hernández se tragó un claro penalti a Neymar y un gol fantasma que no fue tal tras un despeje de Piccini en la misma jugada. El balón entró al menos medio metro antes de que Mandi lo sacase como si nada. Y el colegiado no lo vio. Y mientras, la tecnología en la sala de espera.